EN LA DEFENSA D'UNA SANITAT PÚBLICA SOCIALMENT EFICIENT

divendres, 19 de maig del 2017

INFORME DE LA SINDICATURA DE COMPTES SOBRE L'HOSPITAL CLÍNIC. La tènue divisòria entre Públic i Privat



extractes: ... 7,4%  de  les  intervencions  es  van  realitzar  total o parcialment  en horari d’atenció  als  pacients  públics.  Si es consideren  les  intervencions  urgents  disminuiria  al 6,8%. 17,1.% de  les  visites  van  ser  dins  l’horari  de  treball  del  metge.
Pel que fa a les proves i procediments, un 64,3% són proves i procediments que l’Hospital Clínic i Provincial de Barcelona (HCPB) efectua a  pacients públics durant tot el dia i, per tant  amb  coincidència horària  entre els realitzats a pacients públics i a pacients de Barnaclínic..... 

Aproximadament el 44% d'una mostra de pacients de Barna Clínic van tenir, a la vegada intervencions, visites, proves o tractament en l'HCPB amb càrrec al Cat Salut en un període de temps inferior a dos mesos abans i/o desprès dels procés assistencial realitzat a Barnaclínic....

 Les  proves  de  ressonància  magnètica, representen  el  12,7%  de  les  proves facturades  l’any  2012.  l’HCPB  realitza  les  proves  als  pacients  de  Barnaclínic  quan se sol·liciten i traspassa al cap de setmana disponible els pacients públics que les tenien programades  en aquella hora, tot i que la data de visita a l’especialista no s’endarrereix...

Els  preus  de  serveis  aplicats  a  determinats  pacients, alguns  descomptes,  i  el  cànon  per  la  utilització  dels  espais  per  a  consultes externes realitzades al CGCS, no estaven inclosos en  el Conveni marc que regulava les relacions entre Barnaclínic i l'HCPB...
S’han  trobat  errades  en  un  21,9%  de  les prestacions  facturades, ... En valors absoluts, les errades de facturació representaven el 4,8% de l’import facturat per aquelles prestacions....
De la fiscalització d’una mostra de seixanta-sis pacients, ...hi  ha diferències entre una facturació i altra en els serveis facturats a trenta-nou pacients.... 
...El  model  sanitari  actual  preveu  la  possibilitat  que  els  centres  privats  col·laborin  en  la prestació pública de l’assistència sanitària, però actualment no existeix un marc jurídic que empari  la  prestació  d’assistència  sanitària  privada  per  part  de  centres  públics  amb  els mitjans  personals  i  materials  d’aquests,  com  seria  el  cas  de  Barnaclínic,  centre  100% públic...
La relació  entre Barnaclínic i  l’HCPB no es pot considerar una aliança estratègica entre  les dues entitats, atès que, per a l’establiment d’una aliança estratègica entre dos centres  sanitaris  cal  que  els  centres  pertanyin  al  SISCAT  i  que  ambdues  entitats  siguin proveïdores del CatSalut. Barnaclínic no  compleix cap de les condicions
 Barnaclínic utilitza els espais de l’edifici de l’HCPB  i del  CGCS  en contra del que esta- bleix  la  normativa  patrimonial  que  és  d’aplicació  a  l’HCPB,  atès  que,  en  l’àmbit  patrimonial, aquests edificis  tenen  la consideració de domini públic  i per  aplicació de la Llei 33/2003,  del  3  de  novembre,  de  patrimoni  de  les  administracions  públiques,  estan adscrits  a l’ús general o al servei públic sense més excepcions que les derivades de raons d’interès públic...

Algunes al·legacions del HC
.... la submissió de  Barnaclínic  a  les  exigències  del  Text  Refós  de  la  Llei  de  Contractes  del  Sector Públic  en  absolut  contradiu  el  que  venim anomenant  el  model  Barnaclínic.  Ans  al contrari, és un complement o conseqüència derivada del propi model descentralitzat de gestió de determinades funcions de l’Hospital Clínic, que dóna lloc a una situació per a la que precisament s’ha previst la regulació del que s’anomenen “poders adjudicadors sense la consideració d’Administracions Públiques”.
... Actualment, en els casos de ressonància magnètica que l’HCB no pot atendre als pacients de Barnaclínic, aquesta gestiona les proves amb un altre centre de diagnòstic de la imatge.

dilluns, 8 de maig del 2017

SOBRE AUTONOMIA DE GESTIÓ

http://ecosdemilnaufragios.blogspot.com.es/
Autonomía significa “auto nomos”, es decir, capacidad de dictar normas – y gestionarlas/ejecutarlas- sin sujeción a otros. Es decir, se refiere a la disponibilidad de un poder y un ámbito de competencias en las cuales ejercer dicho poder, respecto a terceros y sobre terceros..............
La primera pregunta a hacerse es ¿Quién quiere que los CAP tengan AdG, y por qué? Las respuestas podrían ser:
  1  La propia matriz.
 En tal caso, la matriz ya adopta las medidas legales/reglamentarias para que el CAP tenga AdG, pues facilitaría la gestión por entidades concertadas, consorciadas, privadas, que tienen una doble dependencia o interés: el del servicio y el propio particular...... No hay duda de que el SCS ve con clara “simpatía” este tipo de AdG, pues le facilita la gestión “indirecta” del servicio, como se ha visto en la práctica estos años (consorcios, concesión de gestión a privadas, creación del sistema concertado…). A buen seguro el conseller estará encantado con esta petición.
  2 Los profesionales del CAP.
¿Con qué fin, con el de reducir la “dependencia” funcional respecto la matriz y, así, obtener más poder en el seno del CAP? La respuesta está relacionada con la organización interna y la forma jurídica que adopte el CAP. En todo caso, parece ausente de tal objetivo el interés general de los pacientes.
  3 La entidad gestora del CAP
Ya avanzado anteriormente. Si el CAP es gestionado por entidad privada/concertada/consorciada, es obvio que esta es la más interesada en disponer de AdG.....
 La segunda pregunta debería ser ¿qué opinan los usuarios......
 Es obvio que los usuarios del servicio son los primeros interesados en que éste funcione de la forma más objetiva, eficiente y eficaz, por lo cual la forma de gestión no le resulta en absoluto indiferente, máxime cuando la AdG puede afectar a cuestiones tan importantes como la asistencia y la responsabilidad. Por ello, y como paciente lo digo, la implantación de la AdG (y diría que la implantación de cualquier forma de gestión privada/concertada/…, diferente a la gestión pública directa) debería llevar aparejado el reconocimiento al paciente de la libertad de elección total y sin mermas de médico y de CAP o, para usar los términos del debate, el paciente debería gozar de Autonomía de elección (de CAP y de médico)y, a partir de aquí, que cada CAP “autónomo” aguante su vela…
En conclusión, la AdG, respecto a los sujetos, no se reduce a una relación CAP-SCS, pues el sujeto principal es el destinatario (y pagador) del servicio público: el ciudadano. Sin cuya aceptación la AdG carece de legitimidad alguna.
B. El objeto o finalidad de la autonomía.
a. General:
La finalidad de la AdG es, y debe ser (porque así lo establece la ley), la satisfacción de los intereses generales en materia de salud pública, es decir, la salud de los ciudadanos.......... debe recordarse que la satisfacción del interés particular/profesional de los profesionales sanitarios no es, por sí mismo, fundamentación suficiente.
b. Específico.
Referido al ámbito material de la AdG, puesto que la misma puede ser más o menos amplia, ..... deben delimitarse todos los ámbitos de funcionamiento del CAP con el fin de determinar a cuáles de ellos se aplica la AdG y su extensión. Sólo por nombrar algunos pueden citarse:
- Determinación de la organización interna del servicio: organización del poder (de dirección, gestión…) en el seno del CAP.
- Gestión económica:...
- Gestión de personal: ..... disciplina, responsabilidad…
- Determinación del ámbito territorial y personal de los destinatarios del mismo (los pacientes) y prestación del servicio a los mismos.
- Organización de la responsabilidad del CAP “autónomo”:.....
- Determinación de las relaciones del CAP “autónomo”....
- El ámbito o extensión de la AdG está relacionado con la forma que adopte el órgano de gestión: si tiene personalidad jurídica propia o no, por regla general el ámbito de AdG no es, ni puede ser, total y absoluto, en tal caso, no sería un CAP público.
En un CAP público no es posible la autonomía en la gestión de aspectos sustanciales del mismo, pues los mismos están reservados con carácter exclusivo a la entidad matriz. Así, la obtención de recursos económicos, la delimitación del ámbito territorial y personal del CAP, o la responsabilidad ante terceros. En otros aspectos, la autonomía no es plena, puesto que la entidad que concede la AdG se reserva la potestad de dictar normas básicas en materia organizativa, de gestión, de objetivos, etc., que deben ser cumplidas por el CAP, so pena de cancelación de la AdG. Asimismo, la entidad matriz tiene reservadas, por ley, las facultades de control de la gestión y sus resultados......Puede decirse que más que una AdG lo máximo a lo que podría aspirar un CAP es a la descentralización de una parte de la gestión. Ciertamente, da más lustre la palabra "autonomia" (dG) que la de "Descentralización" (dG), pero es lo que hay: un CAP, mientras se mantenga como entidad pública prestadora de un servicio público, integrado en el sistema público de salud, no puede gozar de autonomía de gestión al carecer de poder pleno, exclusivo y excluyente, sobre ámbitos esenciales de la gestión (economía, ámbito territorial y personal, responsabilidad…)
C- La forma.
 La forma vendrá determinada por el ámbito de la AdG, es decir de la amplitud material de la misma.
 Como regla general puede decirse que una AdG amplia suele requerir una “personalización” del sujeto autónomo: es decir, que el sujeto autónomo tenga personalidad jurídica propia y diferenciada la organización matriz (p.ej: empresa pública, consorcio, empresa privada o concertada…).
.....
 Para debatir sobre la AdG de los CAP y concluir si es la mejor opción/solución para la satisfacción del interés general de salud pública, debe analizarse cada uno de los elementos subjetivos, objetivos y de forma antes indicados,....
La AdG es objetivo principal para un CAP cuando la gestión se realiza por una entidad (pública o privada) con personalidad jurídica propia (empresa pública o privada, fundación, entidad concertada, consorcio…), y el interés de la entidad gestora puede (suele) coincidir con el interés (ideológico) de la dirección política de la entidad matriz.
La AdG es objetivo principal para una entidad gestora de un CAP porque esta debe satisfacer dos intereses: el público encomendado, y el propio –y privado-......
Por ello, cuando el CAP no es gestionado por una entidad con personalidad jurídica propia, cabe preguntarse cuál es el interés al que satisface dicha AdG, ante la cual solo cabe una respuesta: el de los profesionales del centro, puesto que la satisfacción del interés general lo predetermina/determina totalmente la entidad pública matriz.
Pongamos un ejemplo hipotético pero posible, imaginen una ciudad con diez CAPs y que todos piden AdG, el CatSalut, batiendo palmas, da el visto bueno y firma esa concesión que confiere derechos y responsabilidades. Los CAPs firmantes se constituyen en un ente gestor que debe tener personalidad jurídica propia ya que debe responder ante la entidad titular del servicio (el CatSalut) y ante los pacientes y no puede hacerse a título individual ni sus integrantes ni su director, ahí entran formas como las EBAs, cooperativas, consorcios, entidades de economía social, etc. De hecho el término AdG se empezó a extender a la par que la idea de las EBAs  por la determinación de los gobiernos y el apoyo del COMB de la época.   
Vemos que eso liga muy bien con la idea del proyecto de la innecesaria ley del Sr Comín y sus indefinidas entidades de economía social, como también liga con una ampliación del mercado y sus leyes en una AP más fragmentada y debilitada. Si al cabo de un tiempo un CAP no responde al contrato, el CatSalut puede resolverlo unilateralmente, lo que puede conllevar al cierre del mismo o la búsqueda de otro ente gestor, traspasando los pacientes a otros CAPs o a aquellos y los servicios a esa otra entidad quedando los profesionales en situación incierta. El Sr B. Ruiz estará disfrutando sobremanera.
Los ciudadanos tienen derecho a saber (y opinar y decidir) sobre aquellos aspectos organizativos del sistema de salud que pueden afectar a la prestación del servicio del que son usuarios y contribuyen a sostener. Como también tienen derecho a pensar que el hecho de que el tema de la AdG de un CAP (de su CAP, por ejemplo), que puede tener importantes efectos en la atención que se le preste, se decida “puertas adentro”, entre los profesionales, es de un corporativismo inaceptable.
Se necesita un debate abierto sobre la AdG ya que puede generar –generará- un fraccionalismo en la gestión de la sanidad pública, una debilitación de la misma, y una indescifrable variedad de formas y calidades de gestión con su correlato en resultados que pueden resultar más gravosa para el usuario e incluso empeorar en términos de calidad.......................

divendres, 5 de maig del 2017

Clara Garcia: "Hi ha un capitalisme de barreres a la salut pública"


"La majoria de professionals no té en compte que les ideologies conservadores tenen un impacte negatiu en la salut de les persones". 
En l'actualitat, hi ha equips multidisciplinaris que fan recerca en epidemiologia social, però no tenen consciència clara sobre la importància de considerar un enfocament de drets, que evidenciï les desigualtats de salut en una determinada població...  no es té en compte l'enfocament de gènere, en com les determinants socials de la salut poden afectar de manera diferent a dones, nenes, població lgtbiq, persones amb diversitat funcional, entre d'altres. Persisteix en el camp de la salut una resistència a evitar l'enfocament de drets i el de gènere.
...Quan en qüestions de salut comences a involucrar la població perquè assumeixi accions de voluntariat ..perquè hi ha llacunes on el sistema de salut no arriba ...i si no arriba s'externalitza,.. i es veu la necessitat de cobrir aquesta limitació amb un voluntariat. Em pregunto, quin tipus d'activitat econòmica estem generant o quin tipus de política pública estem generant....
Escrit per Sara Cuentas Ramírez La Independent dijous, 27 d'abril de 2017 11:01
http://www.laindependent.cat/index.php?view=article&catid=74%3Asalut-sexual-i-reproductiva&id=7059%3Aclara-garcia-qhi-ha-un-capitalisme-de-barreres-a-la-salut-publicaq&format=pdf&option=com_content&lang=ca


dimarts, 2 de maig del 2017

DESTRUYENDO LA ASISTENCIA PRIMARIA

     Un intermediario del comercio me dijo hace años: "si quieres ganar dinero, compra a kilos y vende a gramos". Parece que los dirigentes de la sanidad piensan igual. El nefasto Joan Prat (lo recuerdan?) desde su presidencia en el ICS lo intentó con su propia empresa que, no lo olvidemos, era y es una empresa pública, quiso fragmentarlo en consorcios (personificación jurídica mucho menos exigente en el control del dinero público) de menor tamaño y venderlos a entidades privadas. En Lleida tuvo su Waterloo, buena parte de la ciudadanía salió a la calle para defender la empresa ICS de sus propios gestores, la veían mucho más próximo a una sanidad pública que lo que pretendían imponer.
      La idea sigue viva, desde hace unos años la aplican a la atención primaria (AP). La fórmula es sencilla, se delimita un colectivo de la población apetecible para cierto sector privado, se incentiva (positiva y negativamente) a los profesionales de la AP a registrar informáticamente y de forma exhaustiva todas las actuaciones realizadas sobre dicho colectivo lo que permite tasar muy ajustadamente el costo sanitario de cada paciente; se les "empaqueta" y "etiqueta" con un nombre: pacientes PADES o ATDOM o PCC; se saca a concurso la asistencia a ese "paquete" en el "mercado de proveedores sanitarios" y automáticamente, por ley, el ICS no puede concursar por ser instrumento propio del CatSalut.
      Una vez en manos de la empresa que ganadora pueden pasar dos cosas: primera, los ciudadanos afectados serán visitados por profesionales de dicha empresa y pierden contacto con los que les han visitado desde hace años. Hoy día hablamos de pacientes mayores, frágiles y complejos por múltiples factores en su inmensa mayoría. Segundo, lo ideal para dicha empresa, que se haga el contrato del servicio y cobre aquella empresa, pero que el mayor peso del trabajo siga recayendo sobre el personal del CAP, es decir la AP, eso sí, sin los recursos que se lleva aquella empresa.  
En diversas zonas del entorno de Barcelona ya se ha hecho esta maniobra con algún colectivo de ciudadanos (el dos Vallesos, l'Hospitalet , Sarrià...), ganados por la misma entidad privada.
Muchos pacientes sienten que su doctora o enfermera de siempre les deja en los últimos momentos de su vida y lo manifiestan con amargura. La AP pierde uno de sus rasgos más importantes: la longitudinalidad de la asistencia, hasta el final, lo que suele aportar calidad y calidez a la atención prestada. Los profesionales protestan pero ahogados por una gran sobrecarga bien fomentada por los gestores y, en algunos centros, afectados por estrategias organizativas que ya les iban desvinculando de algunos pacientes,  acaban resignándose. Hay que recalcar que esas estrategias son transmitidas y ejecutadas con empeño, presiones y más de un engaño por los que antes fueron compañeros y ahora andan metidos en la gestión.

Unos pocos ganan, muchos pierden y a la AP la van reduciendo progresivamente, tal vez nos dejen para urgencias,  quizás reediten una nueva "Beneficencia" ¿recuerdan? o simplemente la hagan desaparecer, tal vez porque no somos un gran negocio privado, somos un buen servicio público y molestamos en el mercadeo de la asistencia sanitaria, lo que prima es el negocio al estilo USA. 

LA ASISTENCIA PRIMARIA EXHAUSTA

   Llevo más de 35 años ejerciendo en atención primaria (AP) de la salud en Catalunya y en casi todos los ámbitos posibles y nunca antes la había visto tan exhausta, la sobrecarga de trabajo, siempre presente, ha aumentado hasta un punto inadmisible y peligroso, las causas son sabidas:
                Poco dinero para la AP: tema crónico agravado por los "recortes", datos del Sindicat de Metges muestran que el presupuesto para la AP se ha reducido un 25% desde el 2007.
               La sobrecarga asistencial preexistente se agrava, 1.100 médicos de familia y pediatras menos del 2007 al 2016 (de 6.819 a 5.747). En enfermería las pérdidas son similares.  Somos muchos los profesionales que superamos los 2000 ciudadanos asignados     
               Mayor complejidad de los pacientes y de su manejo ¿causas?: razones sociales (aumento de la pobreza), de edad, de pluripatología. La "centrifugación" de pacientes desde otros niveles asistenciales. Las crecientes dificultades para que se acepten nuestras derivaciones y para acceder a pruebas complementarias (una pregunta :¿por qué tiene que ser este profesional quien dé la cara ante el paciente para comunicárselo?) rechazadas a menudo más por cuestiones económicas que por criterio médico . Afectados por las demoras a especialistas o que han dejado de ser atendidos en los hospitales  y que acaban en nuestras consultas. Visitas no presenciales (llamadas telefónicas, e-consulting, visitas "virtuales", alertas médicas) sin tiempo asignado para realizarlas y con la misma responsabilidad legal.
            El incremento de la burocracia, que a menudo hay que hacerla fuera del horario laboral, infinidad de correos electrónicos informando de los frecuentes cambios de procesos de trabajo, numerosas reuniones organizativas y de control (ambas, correos y reuniones cada vez más rechazadas en grandes empresas privadas por mermar la productividad). Informes y certificados por las cosas más inverosímiles y de las que el resto de la Administración es fuente inagotables de sorprendentes exigencias. Cambios continuos: informáticos en historia clínica,  protocolos de derivación del enfermo, en protocolos diagnósticos y terapéuticos que, en algunas ocasiones, contradicen recomendaciones  de sociedades científicas nacionales e internacionales.
                La empresa nunca ha respetado la división legalmente  acordada del tiempo de jornada impidiendonos hacer otras tareas: formación, investigación, salud comunitaria, educación para la salud, etc.       
               Cada vez se necesita más tiempo de atención para un paciente  inmerso en unas agendas que asiduamente pasan de 35-40 visitas diarias y "da" unos seis u ocho minutos por visita y cada paciente puede consultar por diversos y muy variados motivos que hay que atender "in situ". Introducir datos en el ordenador, verdadera obsesión de los gestores, dificulta la visita ¿da igual? parece que sí. El gestor olvida que trabajamos en servicios personales de alta complejidad y parece que tiene más interés en que trabajemos como en una cadena de montaje de manufacturas. ¿Pretenden, tal vez, que seamos la esponja que absorba el malestar ciudadano por las demoras de todo el sistema. 
                La gestión es un "caos organizado",  los expertos dicen que la sensación de descontrol de un mal gestor se traduce en más medidas de presión. No és casual que los directores de los CAPs pasaran de ser elegidos por los compañeros a ser nombrados  desde la cúpula. Han aumentado las figuras de control substrayendo más manos de la asistencia, así  las órdenes corren más eficazmente desde la cúpula a las trincheras pero ninguna propuesta de la base sube a las alturas y si el profesional no es escuchado crecen el desánimo y la desmotivación. Tal vez esa sea la intención.  Rematan la estrategia creando unidades de gestión que incluyen  a dos o más CAPs y el director se hace más huidizo para debatir la toma de decisiones o para sentir de cerca el sufrimiento de los que, hasta ayer, eran sus compañeros ¿Objectivo logrado?  ¿Pretenden quizás que seamos la esponja que absorba el malestar de los ciudadanos por las demoras y carencias de todo el sistema?                                                                                                                    
                Los instrumentos  gerencialistas de estándares de calitat (EQ) y de dirección por objectivos (DPOs) desplazan el control de la consulta del sanitario al gestor y aumentan el riesgo de incurrir en mala praxis asistencial, eso ya se discute muy seriamente en Inglaterra, la propia comisión de deontología médica de la OMC las denunció como un riesgo de vulneración del código ético hacia el 2009.  Los directores de CAP y adjuntos deberían reflexionar y hacer autocrítica sobre su papel de brazo ejecutor de esas directrices, a menudo con amenazas, más de tres veces me han dicho  diferentes gestores: "si no te gusta la empresa, vete" y uno le dijo a una comapañera: "no me malinterpretes, si tuviera que elegir a una médico de familia para mí y mi familia series tu, pero no eres rentable para la empresa". Deberían reflexionar, digo, y ¿ por què no? dimitir tots en bloque para que más arriba se replanteen lo que están haciendo a l'AP  y a los pacientes.
                Habría que evaluar el papel de los gestores como generadores de desigualdades en salud y de variabilidad clínica entre  territorios (¿por qué  yo  puedo pedir una RM y a cuatro kilómetros los compañeros de otro CAP no pueden?), el mal uso de una llamada autonomía de gestión puede llevar a que un director imponga unas condiciones allá y otro, otras diferentes acullá. Eso se añade a la que ya se genera por las diferentes carteras de servicios contratadas con los diferentes proveedores de servicios sanitarios, por ejemplo: un servicio no puede aplicar una técnica "x" y los pacientes de la zona colindante, con otro proveedor, sí y los mecanismos de "compensación" fallan con demasiada frecuencia.
                Las condiciones laborales han empeorado mucho para los profesionales y son ya muy conocidos los efectos de la precariedad sobre la salud física y psíquica de los trabajadores, pero se habla menos de otros dos: los errores y los retrasos diagnósticos que caen sobre el ciudadano.
                La jornada habitual de los facultativos es imposible de realizar  sin perjudicar nuestra salud y poner en riesgo la del paciente. Con nuestra queja velamos por la salud de todos, profesionales  y pacientes.
                La gran mayoría de los profesionales de la AP creemos en lo tarea que hacemos y queremos un sistema que garantice su supervivència y para mi está claro que eso sólo es posible en un sistema cien por cien público y sin técnicas de gestión propias del sector privado y de producción de bienes de consumo, nuestra salud no lo es.

                Los dirigentes de la sanidad conocen las "motivaciones intrínsecas" de nuestro trabajo y abusan de ellas. Saben que no abandonaremos a la sra. Ana o al sr. Antonio, pero muchos empiezan a entender que aguantando conseguimos el efecto contrario, que políticos y gestores sigan haciendo lo mismo y es preciso cambiar. El cambio  es posible, buena parte de los remedios son de tipo normativo y de gestión-organización y  i no requieren grandes inversiones económicas, sólo voluntad política.